Joven Afganistán desea morir al salir de cárcel. Condenada por "delito moral"
Thursday, August 30, 2012 at 09:58AM 
Afganistán. Yasmín ya tiene claro lo que hará cuando salga de la cárcel de mujeres Badam Bagh, en Kabul, Afganistán —país donde más de la mitad de las mujeres (52%) sufre violencia física en casa y donde la mayor parte de los casamientos son forzados, muchos casos con contrayentes menores—, dice: “Iré a casa de mis padres, cogeré un bote de pastillas y me mataré”. Es una de las aproximadamente 70 reclusas condenadas en una de las mayores cárceles de Afganistán por los llamados “delitos morales”, entre ellos la huida del domicilio —en muchos casos, huyendo del maltrato y abuso sexual— y el delito de tener sexo fuera del matrimonio
Mamem, una de las chicas, fue sacada del colegio para casarla con un hombre de 40 años. Cuenta que deseaba estudiar periodismo y que era buena estudiante. Cuando se comprometieron, no tenía conocimiento de que su marido tenía hijos. Fue un matrimonio forzado, en el que soportó dos meses. Otra chica, llamada Lalsat, se arremanga la camiseta y muestra una cicatriz larga y fea que atraviesa la mano hasta casi el antebrazo. “Ves, por esto me escapé”, masculla. Tenía 15 años cuando sus padres la casaron con un hombre de 50, que tenía dos mujeres y una docena de hijos. “Me pegaba por todo. Decía que le quitaba dinero. Un día me hizo esto con el cuchillo”.
El mulá Abdul Hadi Hemat, de 30 años, se esfuerza en explicar que la sharía no admite a una mujer el abandono del hogar sin el consentimiento del marido, “en ninguno de los casos”. “En los casos de huida, el sagrado Corán sugiere tres opciones: los consejos del marido a su mujer para que no se escape; que interceda la familia para solucionarlo o, en último caso, el divorcio”. ¿Y si le pega? “El islam dice que seamos pacientes”, contesta. Entretanto, en la cárcel, la reclusa Yasmín sigue decidida a rematar su condena: “…me mataré. He defraudado a mi familia y para ellos he perdido el honor. No merezco vivir”.
Es inimaginable las atrocidades cometidas por hombres, cuyas conductas son regidas por creencias absurdas, creadas por mentes perversas que acomodan sus doctrinas para justificar la pedofilia y el maltrato, y así satisfacer sus desordenadas pasiones.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/08/25/actualidad/1345913303_491443.html
Editorial Para Protege A Tus Hijos
Milciades Linares
Bogotá, Colombia
Joven sin deseo de vivir in
Afganistán 














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