Generacion Robada por Iglesia Catòlica : Genocidio en los 60s en Canadà
Friday, May 27, 2011 at 07:40AM Canadá: La "iglesia" y el gobierno disfrazan de “paternalismo” el genocidio que cometieron.
Lo que hizo la “iglesia” y el gobierno canadiense con los niños aborígenes ha sido descrito como “paternalismo” cuando en realidad ha sido una de las políticas más degradantes y reprensibles sólo comparable a lo que han realizado muchos gobiernos autoritarios y totalitaristas. En ésto, en nada se diferencia Canadá del sistema nazi antisemita.
No puede disfrazarse de “paternalismo” el desarraigar a los niños aborígenes canadienses de sus costumbres y lenguaje, apartarlos de sus familias y que sufrieran terribles vejámenes y abuso sexual y físico; conociéndose como la “Extracción de los Sesenta”, la práctica del gobierno canadiense de separar grandes cantidades de niños aborígenes de sus familias y entregarlos a padres blancos de clase media. Y el eje del tráfico de menores en Canadá y su posterior esclavitud y abuso, eran las escuelas residenciales manejadas por religiosos.
Y aunque las escuelas residenciales fueron clausuradas en 1996, su cierre no significó que el legado de sufrimiento desapareció instantáneamente; de la misma manera el fin de la “Extracción de los Sesenta” no significa que los aborígenes adoptados por familias blancas, re-encontraron su identidad instantáneamente o un lugar seguro en la sociedad, Los archivo de nacimientos han sido ocultados y en muchos casos modificados para incluir en las actas de nacimiento, los nombres de los padres adoptivos en lugar de los nombres de los padres biológicos. Como si no fuese suficiente, los récords de adopción han sido en muchos casos inexactos, incompletos, falsificados o simplemente “extraviados”; como resultado, muchos de los niños adoptados que trataron de localizar a sus padres para confirmar su estatus de nativos, han gastado décadas de sus vidas en investigaciones fallidas o en frustrantes batallas con las autoridades de protección infantil o los oficiales de Asuntos Indios.
Un testimonio impactante es el de Donna Marchand, una abogado de 44 años de edad de Toronto, que fue una niña adoptada por medio de esa red criminal religiosa. Recuerda haber sido aterrorizada con el fin de negar su origen: “Cuando yo tenía aproximadamente 3 años y medio de edad, se comenzó a mencionar que yo era adoptada. Mis primos me lo dijeron. Yo solo tenía tres años pero me daba cuenta de que era diferente. No encajaba. Me llamaban pequeña bastarda. Le pregunté a mi madre adoptiva que significaba la palabra adopción. Ella me dijo que no volviera a mencionar esa palabra, que si mi padre me oía, me mataría ya que se sentaba borracho por días… He vivido toda mi vida como aborigen porque me llamaban "indiecita". No soy lo suficientemente blanca. Era una rechazada y era físicamente maltratada."
Las investigaciones realizadas sugieren que la adopción de niños indígenas por parte de familias no nativas fue extenso, al menos en el norte de Ontario y Manitoba. La autora Janet Budgell, en su reporte: “El camino a casa: un reporte acerca de la repatriación de personas aborígenes por parte del sistema de Bienestar de infantil” describe que en la región de Kenora en el año 1981, un 85% de los niños en cuidado eran niños aborígenes, aun cuando la población aborigen sólo representaba un 25% de la población total. El número de niños indígenas adoptados por familias de origen no aborigen se multiplicó por 5 entre principio de los 60 y finales de los 70. Familias no aborígenes eran responsables por el 78% de las adopciones de niños aborígenes.
De manera similar, "Una comunidad en Manitoba de 800 personas, perdió 150 niños en adopciones, entre 1966-1980” y aunque es difícil determinar números exactos, la política de adopción de niños aborígenes fue lo suficientemente amplia como para ser considerada como “genocidio cultural”. Muchos nativos sufrieron no solo desplazamiento geográfico y confusión cultural, sino también vacíos emocionales, violencia, abuso físico y sexual y abuso de drogas o alcohol; lo que ha dejado cicatrices permanentes.
De acuerdo a la declaración de los Derechos Indígenas de las Naciones Unidas, la categorización de la “Extracción de los Sesenta” como genocidio es bastante exacta. La declaración dice: "La personas Indígenas tienen el derecho colectivo de vivir libremente, en paz y seguridad, como personas distinguidas con garantías en contra del genocidio o algún acto de violencia, incluyendo la remoción de niños indígenas de su seno familiar o comunidades sin importar el pretexto.” Entonces, ¿por qué la remoción de niños aborígenes de sus familias no fue considerado un crimen, o ni siquiera incorrecto?
Así como en todo el mundo, el “paternalismo” de la “iglesia” fornicando con el gobierno canadiense de turno sólo ha producido dolor, violaciones y abusos físicos, sexuales y emocionales, en su propio beneficio.
Jorge Batres
Editorial para Protege A Tus Hijos.org
E-mail: guatemala @ protegeatushijos.org
Guatemala
Traducido al Español por
Gisela Villanueva
houston @ protegeatushijos.org
Houston












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