Sistema religioso involucrado en tràfico de òrganos en Honduras
Friday, March 25, 2011 at 07:54AM HONDURAS - Durante la década de los ochentas, la desaparición de menores de edad se popularizó a lo largo de la región Centro Americana - en Honduras no fue la excepción.
Diversos fueron los factores, desde el robo de los infantes para entregarlos en adopciones ilícitas a familias en el extranjero, la trata y prostitución infantil, e incluso la extracción de órganos humanos para su comercialización.
Este último ha sido un tema tabú para una sociedad acostumbrada a guardar las apariencias y buenas costumbres. Políticos, religiosos y medios de comunicación han callado ante este delito.
En el año de 1987, Leonardo Villeda Bermúdez, miembro de una reconocida familia con trayectoria en la política hondureña, proporcionó declaraciones en las que daba a conocer que en Honduras se estaba cometiendo tráfico de órganos a Estados unidos.
La reacción no se hizo esperar representantes de varias organizaciones protagonizaron protestas en las afueras de la embajada Americana en Tegucigalpa provocando que Villeda se retractara de dichas declaraciones argumentando que la información la había obtenido en un cable noticioso de la Agencia de Noticias Reuters.
En el año de 1993 la abogada Rosario Godoy, diputada del Congreso Nacional de Honduras, en conferencia de prensa denunció el tráfico de niños mediante adopciones ilegales o secuestros para comercializar sus órganos en países de Norteamérica.
En la década del 90, los niños pobres en Honduras llegaron a ser un negocio lucrativo. Los traficantes ganaban un promedio de $8,000 dólares por cada menor adoptado por matrimonios extranjeros, en una actividad en la que se han visto implicados desde roba niños hasta profesionales del derecho. En esta época, se descubrieron las llamadas “Casas de Engorde” que eran como depósitos para los niños en venta, que constituían una reserva para atender la demanda del mercado de adopciones.
En platica con la abogada Godoy, comenta que ella había dejada a un lado la investigación ya que no logró encontrar pruebas de lo denunciado - sin embargo, el coronel Andino, quien era su compañero de escudriñamiento, fue asesinado y hasta este día no se han aclarado los motivos de su muerte.
El Abogado Milton Jiménez denunció en la Tribuna Internacional de los Derechos del Niño, que en Honduras el proceso esencialmente humano de adoptar niños se había convertido en una empresa inmoral que ponía un precio de $5,000 a $36,000 dólares a los niños hondureños en el mercado internacional. El Abogado consideró que la Junta Nacional de Bienestar Social (que funcionó como tal hasta 1996), fallaba al no comprobar la documentación de las adopciones y no investigar a las familias receptoras. Consideró la posibilidad de que los menores hayan sido adoptados para prestar servicios sexuales o como fuente de órganos para trasplante.
El Director de Casa Alianza en Honduras (institución que vela por la seguridad de los menores) José Manuel Capellín, está convencido que muchas personas que han desaparecido pudieron haber sido usadas para el tráfico de órganos. Sin embargo, el problema ya tiene varios años de estar presente.
“Es innegable que se esté tratando con órganos y niños, incluso desde otros países somos señalados. Nosotros estamos en la lista del Departamento de Estado sobre el tráfico de órganos”.
Según un informe publicado en el año 2008, la Organización de Naciones Unidas Honduras figura entre los países latinoamericanos involucrados en tráfico de órganos.
El documento revela que hay una oferta de órganos en páginas de internet donde al mismo tiempo se negocian casas, carros y artículos de primera necesidad. Los más vendidos son los riñones y los hígados, cuyos precios oscilan entre $120,000 y $150,000 dólares por cada uno.
Son varios los involucrados en este tema y no podía faltar el sistema religioso en esta ocasión una de su ramerita - la mal-llamada “Iglesia” Cristiana Restaurada - quienes lideran una organización de tráfico de menores de indocumentados y órganos.
Supuestos miembros de esta institución llegan brindándole ayuda a los migrantes en México ocultando su único fin que es utilizarles para extraer sus órganos.
Se informó que varios niños hondureños migrantes han desaparecido de las instituciones donde supuestamente los cuidan algunos de ellos son Casa “Casitas del Sur”, ubicada en la ciudad de México; y hechos similares en el Centro de Adaptación e Integración Familiar en Monterrey, Nuevo León y Cancún.
El tráfico de órganos Infantil es un tema que en Honduras es encubierto por un régimen periodístico, político, social y religioso pero ya llegó el tiempo en que Jesucristo Hombre está sacando a la luz todo sistema de engaño. Estamos pronto de gozar del gobierno de justicia y equidad que solo Dios mismo, José Luis De Jesús, puede conducir.
Yasmine Zelaya
Editorial para ProtegeATusHijos.org
Honduras











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