Juan Pablo II: El santo de los pedófilos y los pederastas
Sunday, February 27, 2011 at 08:05AM SANTOS PATRONES DE LA IGLESIA CATOLICA. SOLO LES FALTABA EL SANTO PATRON DE LOS PEDOFILOS Y PEDERATAS
San Juan Pablo II. Su lema puede ser este: “Santo Patrono de pedófilos, pederastas, abusadores y violadores de niños”y su día de celebración es el primero de mayo, el mismo día de la fiesta del trabajo.
Juan Pablo II, también tendrá su propia oración, que reza textualmente: Oh Señor que nos diste la oportunidad de disfrutar de la carne fresca de los niños, te rogamos que por vuestro conducto nos permitas continuar con el goce infinito que proporciona el vicio y el placer de violar niños y niñas inocentes -la gracia de comer del verdadero árbol de la vida-, que todo se hará para serviros, pues nunca nos alcanzamos a saciar con el cuerpo y la palabra de Dios, y que siempre seamos protegidos por la potestad del Vaticano. Que así sea. Amén.
San Antonio de Padua es el Patrono de los mineros y de los panaderos, y su fiesta es el 13 de junio.
San Juan Bautista es el Patrono de los de los arquitectos, de los albañiles, de los sastres, de los viticultores y de los músicos y su onomástico es el 24 de junio
San Pedro es el Patrono de los pescadores, de los chapistas, de los ferreteros, de los vidrieros, de los albañiles, de los cerrajeros y de los relojeros y su fiesta es el 29 de junio
San Cristóbal es el Patrono de los automovilistas, de los jardineros, de los aviadores, de los carpinteros, de los estibadores y de los obreros navales y su fecha de consagración es el 10 de julio…
Faltaba el Santo Patrono de los Pedofilos y Pedarastas que acaba de ser encontrado y este es, nada más ni nada menos, que, por ahora, Beato Juan Pablo II.
BIOGRAFIA DEL NUEVO SANTO PATRONO DE PEDOFILOS Y PEDERATAS.
Las altas jerarquías de la Iglesia Católica, desde el Papa, máxima autoridad de la misma, siempre se han hecho los de la vista gorda frente a la pederastia de muchos de sus sacerdotes, aun más la encubren de múltiples maneras, como lo ha hecho el Cardenal colombiano Darío Castrillon.
Juan Pablo II fue, entre los últimos papas, el más encubridor de todos, porque nunca realizó nada para propiciar que fueran juzgados los criminales. Los amparó y protegió, procediendo a trasladarlos de parroquia, sin hacer caso de las denuncias que continuamente se hacían sobre la pedofilia de los siervos de Dios.
Incluso, Juan Pablo II llegó a felicitar a uno de los pedófilos más connotados de las jerarquías católicas, al mexicano Marcial Maciel, fundador de la Legión de Cristo, una congregación católica romana que contó con el irrestricto apoyo del papa polaco.
Maciel, un consumado delincuente, era además de abusador sexual, un adicto a las drogas y llegó hasta plagiar libros. En un discurso público dirigido a los legionarios de Cristo, con el fin de conmemorar el 60 aniversario de ordenación de Marcial Maciel, el 30 de noviembre de 2004 Juan Pablo II afirmó: “Mi afectuoso saludo se dirige ante todo al querido padre Maciel, al que de buen grado acompaño con mis más cordiales deseos de un ministerio sacerdotal colmado de los dones del Espíritu Santo (…) Con estos sentimientos y deseos, imparto de corazón al querido padre Maciel y a todos vosotros, aquí presentes, una especial bendición apostólica, que de buen grado extiendo a los miembros de vuestra familia religiosa y a todos aquellos con quienes os encontréis en vuestro apostolado diario”.
Esta apología a un comprobado cura pedófilo fue hecha personalmente por Juan Pablo II, cuando ya sabía ante quien estaba hablando, porque en 1997 ocho ex miembros de la Legión de Cristo, en una carta abierta dirigida al Vaticano acusaron a Maciel por haber abusado sexualmente de ellos:
”Quienes ahora Os escribimos somos varios hombres cristianos, doblemente víctimas en dos claras épocas de nuestra vida: primero durante nuestra adolescencia y juventud y, luego, en nuestra madurez, por parte de un sacerdote y religioso muy allegado a Vos, que repetidamente abusó, antaño, sexualmente y de otras maneras de nosotros, indefensos, lejos de nuestros padres o tutores, en países diversos y lejanos del nuestro”… En pocas palabras, Juan Pablo II estaba al tanto de las denuncias sobre el abusador sexual que dirigía a los Legionarios de Cristo, pero no se dio por enterado, lo aupó y protegió con todo el poder del Vaticano, lo que en la práctica significó encubrimiento y complicidad en los delitos de violación y abuso de menores.
Juan Pablo II es el nuevo beato de la Iglesia Católica, arrogante y autoritario, el mismo que durante su largo papado de 26 años se alió con los sectores más retardatarios del mundo, para destruir proyectos revolucionarios y anticapitalistas.
El mismo que persiguió a teólogos de la liberación y respaldo dictaduras criminales, como la de Raoul Cédras en Haití, en la década de 1990. El mismo que canalizó dineros de la CIA de los Estados Unidos hacia los disidentes anticomunistas de Polonia.
El mismo que son sus condenas al cristianismo de los pobres auspició ideológicamente el asesinato de Monseñor Romero en El Salvador y el asesinato de seis jesuitas en ese pequeño país en 1989.
El mismo que se alió con sectores de la mafia a través del Banco Ambrosiano, con el objetivo de financiar actividades anticomunistas en Polonia y América Central. El mismo que desató una campaña retardataria contra el aborto y la anticoncepción y que llevo al Opus Dei hasta las entrañas del mismo Vaticano.
Ese es el mismo que ahora proclaman como beato y pronto como santo. Por su historial, pronto se va a convertir, después del próximo primero de mayo –un día que no ha sido escogido por puro accidente, como la fecha de beatificación de Carol Wojtyla , sino que ha sido escogido para eclipsar la fiesta laica y universal de los trabajadores- en el beato y santo de los pederastas, pedófilos, abusadores y violadores, que en lo sucesivo le pedirán amparo y protección para encubrir sus fechorías y crímenes contra los niños pobres del mundo.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123238












Reader Comments (1)
Nada mas cierto, es increible hasta donde puede llegar el cinismo de la iglesia catolica. Definitivamente existe el infierno y la entrada a travéz del vaticano. Para todos aquellos que salen con ese pretexto de que hay que saber perdonar, diganselo a los cientos de niños abusados por sacerdotes a ver que les responden.