Monja abusa de niños de 4 años, República Dominicana
Monday, November 28, 2011 at 08:48PM 
Santiago, República Dominicana. Sor Enriqueta, religiosa de nacionalidad ecuatoriana que prestaba servicios desde poco más de un año en el Hogar Sta. María, fue despedida por el obispado tras una disposición del Consejo Nacional por la Niñez, debido a los malos tratos que daba a niños entre 4 y 15 años, los mismos que la señalaban como “la monjita abusadora”. La medida fue tomada por el Consejo después de ver la denuncia en uno de los noticiarios televisivos más populares de República Dominicana. El hecho es que entre curas y monjas se pelean el liderato de la ignominia, la hipocresía y la crueldad.
Las niñas residentes del Hogar son en su mayoría huérfanas o pertenecientes a familias disfuncionales. Ellas denunciaron los abusos de la monja a la orientadora Magdalena Estévez del colegio cercano al internado y fue ella, quien dio aviso del caso a los correspondientes. El lugar, a pesar de recibir apoyo financiero de parte de la parroquia de la comunidad de Gurabo, carece de las condiciones necesarias para un apropiado funcionamiento. Los frailes y monjas convierten los internados en cuarteles del terror. Sueltan en ellos sus personalidades disociadas y la emprenden con los menores internos con quienes practican todas las desviaciones de sus conductas y personalidades dislocadas por el corrupto régimen al que pertenecen.
Otra monja ya ocupa el lugar de la destituida. Dicen que apreciada por los niños. De hecho no será por bondad sino por fingimiento e hipocresía. Pensar que una monja o un cura son mejor que otros, es como creer que en una infección un germen es más benigno o menos dañino que otro. En el catolicismo no hay un espacio que no esté infectado. El caso de la monja en cuestión es solo un botón en la camisa. La Iglesia Católica está infectada, podrida y carcomida por el homosexualismo, la pederastia, el abuso y el crimen. Reza el dicho que el hábito no hace al monje. Y es cierto, no porque el monje no dependa del hábito sino porque en realidad los monjes como expresiones de santidad no existen. Lo que existe son colonias de desquiciados, acervo de hipócritas y camarilla de pervertidos. Pero cenobitas, curas o monjas en estado de supuesta virtud, eso no existe. El hábito envilece al hombre, la religión lo embrutece y el oficio… ¡Lo degenera y convierte en un depravado!
Editorial Para Protegeatushijos.org
lima-peru @ protegeatushijos.org
Perú










Reader Comments