Reto a Iglesia a destapar abusos sexuales a menores
Thursday, April 1, 2010 at 07:54PM
SANTA CRUZ DE TENERIFE. Expertos en Psicología Clínica y Forense, con experiencia en la atención de las secuelas que manifiestan las víctimas de abusos sexuales, coincidieron ayer al señalar que para éstas "no vale que la Iglesia pida perdón y mucho menos que intente ocultar los casos de pederastia denunciados". Opinan que "debería corresponsabilizarse, ofrecer soluciones y seguridad a sus fieles y al conjunto de la sociedad".
El doctor en Psicología Clínica y Premio Nacional de investigación en 2009, Mario Araña, aseguró ayer que "entre los sacerdotes entregados de forma vocacional a la educación moral de los ciudadanos, que imparten la doctrina religiosa y acompañan a los fieles, sería lógico entender la tremenda desazón que provoca la notoriedad pública que alcanzan los últimos acontecimientos relacionados con la conducta sexual de muchos de sus compañeros".
Frente a estos hechos, "el valor de la Iglesia queda negado ante muchas de las familias que confían el cuidado de sus hijos a la institución".
Mario Araña comentó que las víctimas que hayan conocido las declaraciones del obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, "considerarán desproporcionadas sus palabras", a la vez que "olvida que ha sido el Papa quien ya ha pedido perdón por los abusos cometidos.
Una conducta coherente sería la de aceptar las críticas ante los hechos conocidos y aportar soluciones, sobre todo con vistas a proteger a las víctimas de los abusos, pero las manifestaciones del obispo se sitúan, lastimosamente, en el mismo plano de ocultamiento, soberbia y prepotencia que históricamente ha ejercido la Iglesia en las etapas más negras de la historia de la humanidad".
Según el especialista "hay familias que también ocultan abusos sexuales siguiendo un comportamiento que ha sido favorecido por instituciones como la Iglesia Católica que, a lo largo de los siglos, ha tratado de esconder estos hechos".
Relación de poder
Por su parte, el psicólogo forense y primer Defensor del Menor de Madrid, Javier Urra, señaló que "lo más terrible que puede pasar en la vida es robarle la inocencia a un niño.
Lo dicen los preceptos religiosos y las leyes laicas. Debemos perseguir a todos aquellos que abusan desde una relación de poder, bien porque sea un familiar, sean educadores o personas que se aprovechan por una situación de cercanía con los niños.
No debemos hacer distingos y hay que perseguir y sancionar a todos los ciudadanos que, tengan o no tengan sotana, cometan hechos de este tipo".
En relación a los casos de pederastia cometidos por sacerdotes católicos que ahora están saliendo a la luz pública, Urra comentó que "ni la Iglesia ni el conjunto de la sociedad debemos descorresponsabilizarnos de estos hechos. La Iglesia debería plantear qué medidas adoptará para garantizar que los abusos no se repitan".












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