Monseñor Ricardo Ezzati encubridor Pederasta, Nuevo Arzobispo de Santiago de Chile
Saturday, December 18, 2010 at 09:34AM Obispo Ezzati da fuerte señal en caso Karadima tras cierre de arista penal. Nuevo jefe de la Iglesia de Santiago recalca que los criterios del Derecho Canónico son diferentes de los de la justicia.
Con solo horas de diferencia, el miércoles pasado dos noticias aludían a la Iglesia de Santiago. Por un lado, se conocía la designación de monseñor Ricardo Ezzati como nuevo arzobispo de Santiago; por el otro, se sabía del sobreseimiento definitivo de la causa judicial por presuntos abusos sexuales contra el ex párroco de la iglesia El Bosque, de Providencia, Fernando Karadima (80), un caso que causó impacto este año. Ahora, la Iglesia aguarda la decisión del Vaticano sobre el caso y Ezzati subraya que los criterios de ambos tipos de justicia -la civil y la canónica- no necesariamente ponen énfasis en los mismos aspectos.
El juez Leonardo Valdivieso sobreseyó el caso Karadima, cerrando así la parte penal del caso. ¿Esto influirá en la decisión que el Vaticano tiene que tomar?
La Iglesia tiene un código de Derecho Canónico que define cómo tiene que ser la conducta de las personas. Hay actos que a lo mejor en el ámbito de la justicia civil no constituyen ninguna cosa del otro mundo para condenar, pero que en el ámbito de la justicia de la Iglesia pueden ser muy graves.
¿Cómo cuáles?
Por ejemplo, cuando un sacerdote revela un secreto de confesión, que para la Iglesia es gravísimo.
En este caso se indagan posibles abusos a menores. Por eso en el Vaticano lo está viendo la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero, estas mismas acusaciones no arrojaron resultados en la justicia regular.
Este caso está en este momento en la Congregación para la Doctrina de la Fe y cuando esta emita su veredicto y lo transmita al obispo, él ejecutará lo que la Santa Sede haya determinado de forma autónoma (...). Las dos justicias son totalmente diferentes.
El caso Karadima es una denuncia conocida por usted. Uno de los querellantes, José Murillo, dijo que le entregó antecedentes en 2005 y usted ha planteado que hizo llegar estos al cardenal Errázuriz y que este abrió la primera indagación eclesiástica.
Una de las personas, que fue uno de los acusadores del padre Karadima, me ha citado públicamente y él sabe lo que yo le dije y cómo actué. No tengo nada que ocultar a nadie.
Además de transmitir los antecedentes, ¿por qué no hizo pública una denuncia tan grave, que afectaba a un sacerdote conocido en Santiago?
No lo hice público porque lo consideré una falta de respeto hacia las personas que te vienen a confesar algo. Pero lo que él me ha dicho inmediatamente pasó al tribunal eclesiástico. No fui a los diarios a decir: "Saben, fulano de tal me vino a decir tal cosa", porque no correspondía eso tampoco. Pero él lo reveló. Cuestión de él.
Durante su gestión, ¿cuál será su postura frente a los casos de abusos sexuales, particularmente a menores?
La actitud está muy definida por el Papa y en esa línea vamos a actuar. No hay lugar en el sacerdocio ni en la Iglesia para quienes han faltado a los derechos fundamentales de las personas, abusando de niños. Eso constituye a nivel civil y eclesiástico un crimen. A nivel de conciencia de los cristianos, es un grave pecado delante de los ojos de Dios.
¿Confía en que esta posición sea bien recibida en el clero de Santiago? Las denuncias a Karadima causaron fricciones entre sacerdotes de la parroquia y visiones opuestas entre obispos.
En el clero de Santiago, por lo que he conocido, al haber vivido cinco años muy cerca (como obispo auxiliar), hay una profunda y radical comunión. Esto no impide que haya diferencias, muchas de ellas muy legítimas. En una comunidad sacerdotal sucede lo mismo que en una familia: no siempre el hijo tiene la misma opinión que su padre y de repente suceden algunos roces. Ante estos roces uno está llamado a pulsar esta espiritualidad interior y corregir estos elementos. Es Jesucristo quien dice que ofrezcamos al hermano la otra mejilla.
¿Habrá una preocupación mayor en la formación de seminaristas en el tema de abusos sexuales?
Fui seis años rector de seminario, y quiero dedicarme con mucha gana y responsabilidad a la formación. La educación de la dimensión afectiva de las personas es parte integral de lo que es el proceso de la formación de un sacerdote y no termina con la ordenación sacerdotal, sino que está llamada a desarrollarse toda la vida.
¿Y es posible educar el celibato?
El sacerdote que hace promesa de celibato tiene que educar en la propia sexualidad al don. No deja de ser un hombre que tenga pulsiones que vienen de la propia sexualidad, pero es una pulsión que está regida y orientada por el proyecto de vida que Dios le ha regalado (...). Pero la sexualidad humana es un don maravilloso".
http://diario.latercera.com/2010/12/18/01/contenido/pais/31-53550-9-obispo-ezzati-da-fuerte-senal-en-caso-karadima-tras-cierre-de-arista-penal.shtml












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